dimecres, 12 de maig de 2010

Puedo votar porque soy el alcalde: mentira.

En el ámbito de la comunicación política sucede a veces que uno dice una cosa cuando en realidad ha hecho la contraria y nadie se da cuenta. Pero generalmente la propia comunicación cuenta con elementos (medios de información, público, herramientas tecnológicas,...) que impiden que uno se vaya de rositas. Por eso es fundamental decir lo que haces y hacer lo que dices. Es la mejor forma de generar confianza.
Todo esto viene a colación de la escena protagonizada por el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, el pasado lunes. Toda esta semana está abierto para los vecinos de la ciudad un referéndum con el objetivo de que decidan si quieren -y cómo quieren- reformar la avenida Diagonal. Hay tres preguntas a elegir: a) que sea un bulevard, b) que sea una rambla y c) que no se modifique (ésta no se anuncia en la web).
El primer edil fue de buena mañana a uno de los puntos de votación para dar ejemplo al resto de ciudadanos y lograr un espacio destacado en los informativos de mediodía e incluso alguna conexión matinal. Pero la noticia del lunes fue que a consecuencia de un problema informático mucha gente no había podido votar por la mañana. No obstante, quizás por un milagro o por algo mucho más paranormal -si lo hay- el alcalde sí pudo hacerlo. Al menos eso es lo que afirmo él.
Sin embargo, hoy La Vanguardia publica un análisis de la conversación que mantuvo Hereu con un técnico y un asistente de prensa en el momento de la votación -la no votación-. Varios expertos en lectura de labios y en comunicación no verbal han analizado las imágenes y han transcrito parte del diálogo del alcalde. Se demuestran dos cosas: primero, que no pudo votar y, segundo, que mintió a los medios al afirmar que sí lo había hecho. Entonces ¿qué habría costado decir que no había podido votar y que volvería a intentarlo una vez solucionado el problema informático? Dos, ¿habría sido peor eso que la mala imagen que ofrece Hereu en la noticia de hoy? Y la última: ¿por qué no informaron al gabinete del alcalde de que había problemas informáticos? La premura por disponer de la foto de Hereu votando ha derivado en una crisis inesperada. Por eso y a pesar de la velocidad a la que viaja la información hoy en día, no debemos olvidar que la paciencia también es clave en la comunicación.

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