Poco después, sentados en la terraza del parador, donde él se hospedaba, yo le expliqué que considero que el futuro del periodismo puede estar ligado a las relaciones públicas. Que sus crónicas, por ejemplo, pertenecerán en breve al ámbito de la literatura. Que cada vez más la comunicación entre las empresas y las instituciones con la sociedad se realizará por canales distintos a los tradicionales: medios de información y publicidad. Que desde el ayuntamiento hemos creado una revista con información municipal, un canal en Youtube y una página en Facebook porque el alcance de los medios es cada día menor y la gente recibe la información por otras vías.Hace tiempo que sigo a Alcoverro a través de las crónicas que se publican en La Vanguardia y del blog de su corresponsalía, que lleva por nombre Espejismos de Oriente. Tener la oportunidad de departir con él cuatro horas de una soleada mañana de primavera fue un regalo. Pero también una advertencia: el futuro del periodismo está abocado a un desenlace del que ni los veteranos ni los jóveneso apenas sabemos nada .



